zondag 28 oktober 2012

El huevo de Anna


Anna pone un huevo.
Se desliza sin problemas
hacia fuera de ella y así
ella no tiene que hacer fuerza.
Pero ella está bien
lista y se ruboriza,
también sus dedos, incluso
sus pechos se ruborizan.

Como el de una cigüeña,
el de un pelícano,
o el de un cisne
así de grande es el huevo.

Ahora lo guarda cuidadosamente
en su mano porque
es ligero e inmaculado,
transparente se estremece la cáscara.

Pero sin contenido,
se asusta.
Le resultó pesado,
que no la abandonase.

Entonces cree oír algo:
música, una voz.
Puso el huevo junto a ella

en la cama, un palmo
de su sueño que
que le trajese calma y consuelo.

Traducción de un poema de Ivo van Strijtem

Geen opmerkingen:

Een reactie posten